¿Por qué merece la pena?
Poo (oficialmente Po en asturiano) es una parroquia del concejo de Llanes, en el oriente de Asturias, con menos de 400 habitantes y una única entidad de población. Es uno de esos lugares que a primera vista parecen solo un cruce de casas entre prados, pero que esconden un capricho de la naturaleza difícil de olvidar. Su nombre está unido para siempre al de su playa.
La Playa de Poo se forma en la desembocadura del arroyo Vallina y tiene una morfología única: una ensenada interior con forma de embudo, separada del mar abierto por un estrecho paso entre acantilados. Por ese canal el Cantábrico entra despacio y, en pleamar, embalsa el agua en una lámina cristalina, tranquila y de poca profundidad, como si fuera una piscina de agua salada. Esa singularidad le ha valido la fama de ser una de las playas más seguras de Asturias para ir con niños. Y cuando la marea baja, la arena deja al descubierto charcas y rocas donde buscar cangrejos y pequeños moluscos: otro plan en sí mismo.
El entorno está protegido: la playa se integra en el Paisaje Protegido de la Costa Oriental de Asturias, en plena Costa Verde. Y el pueblo, arriba, guarda su carácter: la iglesia parroquial de San Vicente, alguna casona de indianos —esos palacetes que levantaron a la vuelta los emigrantes que hicieron fortuna en América— y un pequeño apeadero del ferrocarril de vía estrecha. Todo ello a poco más de kilómetro y medio de la villa de Llanes, una de las más bonitas del Cantábrico, lo que convierte a Poo en un campamento base perfecto.
Poo en tres postales



Un fin de semana sin perderte nada
Te dejamos el finde ya montado: un día para exprimir la playa de Poo y su piscina natural, y otro para descubrir la villa de Llanes y su litoral de acantilados y miradores. Solo tienes que seguirlo (y mirar antes la tabla de mareas).
La playa de Poo, con calma
Baja andando a la playa
Desde el pueblo de Poo, un corto camino señalizado te lleva hasta el arenal atravesando los prados y el arroyo Vallina. La primera vista de la ensenada, encajada entre acantilados verdes, ya merece el viaje.
Baño en la piscina natural (pleamar)
Si la marea está alta, el mar llena la ensenada y el agua queda quieta, cristalina y templada. Es el momento estrella: baño tranquilo, ideal si vas con peques.
Comer cerca del mar
Sube a comer sin alejarte: pescado y marisco frescos, o unas raciones abundantes en una sidrería del pueblo con la sidra bien escanciada.
Marea baja: charcas y rocas
Cuando el agua se retira, la playa se transforma en un campo de exploración: charcas, cangrejos y camarones entre las rocas. A los niños les encanta.
Paseo y atardecer
Regresa dando un paseo por la senda costera con el sol cayendo sobre el Cantábrico. Un cierre perfecto para el primer día.
Llanes, sus cubos y sus miradores
La villa de Llanes
A pocos minutos, la villa marinera te espera con su casco histórico, la muralla medieval, el puerto pesquero y el paseo de San Pedro, un balcón verde sobre el mar.
Los Cubos de la Memoria
En el espigón del puerto, los bloques de hormigón pintados por el artista Agustín Ibarrola forman una obra de arte al aire libre única: los famosos Cubos de la Memoria.
Comida asturiana
Fabada, pescado del Cantábrico, quesos de la comarca y arroz con leche de postre, todo regado con sidra natural. La cocina de la zona no falla.
Mirador de Torimbia
Coge el coche hasta este mirador, uno de los más espectaculares del oriente astur, asomado a las playas de Torimbia y Toranda y a los acantilados de la costa llanisca.
Los bufones de Pría
Si el mar viene bravo, acércate a estos surtidores naturales que expulsan agua y bramidos por las grietas de los acantilados. Un espectáculo antes de volver.
Trucos para vivirlo como uno más
- Mira la tabla de mareas antes de ir. Poo enseña su cara de piscina natural con la marea alta; en bajamar el agua se retira mucho y la ensenada queda casi seca. Consulta la hora de la pleamar para acertar con el baño.
- Es una playa pequeña: llega pronto en verano. En agosto y fines de semana soleados el arenal y el aparcamiento se llenan rápido. A primera hora la disfrutarás con mucha más calma.
- El coche es tu aliado, pero muévete a pie por la costa. La senda costera conecta Poo con Llanes y con Celorio: un paseo llano, apto para familias y bicis, con vistas continuas al mar.
- No te quedes solo en la playa. Poo es la base ideal para recorrer el oriente: Llanes, Celorio, Barro, el mirador de Torimbia y los bufones están todos a pocos minutos.
- Lleva calzado de agua. Al bajar la marea afloran zonas de roca y charcas; unas escarpines o cangrejeras hacen mucho más cómodo el chapoteo entre las pozas.
Datos prácticos de un vistazo
Dónde comer y dónde dormir
🍽️ Dónde comer
🛏️ Dónde dormir
En julio y agosto el oriente de Asturias se llena: reserva con antelación, sobre todo si viajas en fin de semana.
¿Cuánto cuesta el finde?
Cifras orientativas de temporada media (2026). En julio, agosto y puentes los precios de alojamiento suben con fuerza; reservar pronto marca la diferencia.
Cómo llegar
El coche es la opción más cómoda para llegar a Poo y luego recorrer la costa del oriente asturiano. El acceso general es por la autovía del Cantábrico (A-8), saliendo a la altura de Llanes; desde allí, apenas un par de kilómetros hasta Poo.
Desde Oviedo: unos 105 km, alrededor de 1 hora y 10 minutos por la A-8.
Desde Santander: unos 95 km, alrededor de 1 hora y 15 minutos.
Desde Bilbao: unos 180 km, en torno a 2 horas y 15 minutos.
Desde Madrid: unos 450 km, cerca de 5 horas.
En transporte público: Poo cuenta con apeadero de la línea de vía estrecha (antigua FEVE) que recorre la costa; también hay estación de tren y autobuses en la villa de Llanes, muy cerca. Para moverte por las playas y miradores del entorno, el coche sigue siendo lo más práctico.
3 cosas que no sabías de Poo
Una piscina que hace el mar
La forma de embudo de la ensenada hace que en pleamar el agua entre por un canal y se remanse casi sin olas: una piscina natural de agua salada modelada por el propio Cantábrico.
La más segura para los peques
Por sus aguas tranquilas y poco profundas, está considerada una de las playas más seguras de Asturias para bañarse con niños.
Paisaje protegido
Poo forma parte del Paisaje Protegido de la Costa Oriental de Asturias, reconocido por el valor de su vegetación y su litoral.
Preguntas frecuentes
¿Por qué la playa de Poo es una piscina natural?
Porque tiene forma de embudo: el mar Cantábrico entra por un estrecho canal entre rocas hasta el fondo de la ensenada, donde el arroyo Vallina desemboca. En pleamar el agua se remansa casi sin olas y forma una lámina cristalina de poca profundidad, ideal para bañarse.
¿Es buena la playa de Poo para ir con niños?
Sí. Tiene fama de ser una de las playas más seguras de Asturias para familias: arena fina, poco oleaje y aguas tranquilas y poco profundas en pleamar. En verano cuenta con servicio de socorrismo.
¿Cuánto se tarda de Poo a la villa de Llanes?
Muy poco: Poo está a algo más de kilómetro y medio del centro de Llanes, unos minutos en coche o un agradable paseo a pie o en bici por la senda costera.
¿Cuál es la mejor época para visitar Poo?
El verano para bañarse, aunque la primavera y el otoño son ideales para disfrutar de la costa verde con menos gente. Conviene mirar el horario de mareas: la playa luce como piscina natural con la marea alta.
¿Qué se puede ver cerca de Poo de Llanes?
La villa marinera de Llanes con sus Cubos de la Memoria, el mirador de Torimbia, las playas de Celorio y San Martín, la senda costera y los bufones de Pría, todo a pocos minutos.